Zona de cobertura


La Boca
Comprende las Avenidas Patricios, Martín García, Paseo Colón, Brasil y Pedro de Mendoza.

Barracas
Comprende la Avenida Patricios, Defensa, Caseros, Velez Sarfield, Amancio Alcorta, La Fayette, Miravé, Labarden, Vía del Ferrocarril Belgrano, Zabaleta, Riachuelo.

San Telmo
Comprende Chile, Piedras, Caseros, Defensa, Martín García, Paseo Colón, Brasil, Ingeniero Huergo.
 
 

Según datos de la EPH, en el barrio de la Boca se destaca una mayor presencia de hogares numerosos: alrededor del 36% de los hogares pobres está compuesto por 5 personas o más (mientras que para el total de hogares de la Ciudad este porcentaje no supera el 10%). Asimismo, el 41,5% de los hogares pobres se encuentra en situación de hacinamiento 4.

Al analizar la pobreza en la Ciudad desagregando por zona, sobre la base de la Encuesta Anual de Hogares 2005, pueden observarse heterogeneidades importantes. La zona de la Ciudad con mayor incidencia de la pobreza es la que comprende los CGP 3, 4, 5 y 8 en donde casi un cuarto de los hogares (25%) son pobres, superando con creces el promedio de la Ciudad. Justamente la zona de la Boca se encuentra comprendida en el CGP3.

Adicionalmente, aproximadamente el 30% de la población de la Boca tiene problemas de empleo (desocupación y subocupación) según datos proporcionados por el CGP 3.

La desocupación es una preocupación y demanda constante de las familias del barrio de la Boca que concurren a la Fundación Social desde sus inicios. Si bien las últimas estadísticas refieren un descenso de estos índices, sabemos que existe una gran cantidad de personas, que en distintos momentos y por distintas circunstancias de sus vida han quedado fuera del sistema educativo, careciendo de las herramientas necesarias para integrarse al mercado laboral y poder genera un ingreso digno que permita el desarrollo armónico personal y de su grupo familiar.

Partimos de comprender el Trabajo como una de las áreas fundamentales de la vida cotidiana del hombre y de la mujer, ya que organiza sus vidas e impacta fuertemente en su estado de salud psíquica y física, en las posibilidades de subsistencia, en su desarrollo personal y en las expectativas y perspectivas respecto del futuro.

Se puede afirmar que trabajar, sentirse productivo y activo, construye la identidad y autoestima y es un eje vinculante con los otros y por ende con el desarrollo de la sociabilidad. Trabajar es una situación valorada socialmente, que genera un marco de auto-respeto, que en la medida que no es satisfecha acarrea pérdida de autoestima y del respeto de los demás y hacia sí mismo.

Atravesar una situación de desocupación no solo afecta la integridad y la salud física y psíquica de la persona que se ve afectada de manera directa por esta contingencia, sino que afecta la dinámica de las relaciones en el hogar, en el grupo familiar, afectando la situación tanto de las mujeres como de los niños/as, adolescentes y jóvenes a cargo de los adultos del hogar.

Para la mujer, tanto la desocupación de su cónyuge/pareja como su propia situación de desocupación, la afecta significativamente, ya sea porque necesita reconvertir su rol tradicional de ocuparse del cuidado del hogar y generar ingresos sin por lo general en el caso de las mujeres pobres, haber desarrollado capacidades y potencialidades que les permitan insertarse satisfactoriamente en el mercado laboral. O bien porque estando solas encuentran por esta misma razón, limitaciones para generar un ingreso digno y para su desarrollo personal. Esto hace que queden relegadas al desempeño de tareas de bajísima calificación y remuneración, en condiciones laborales precarias y en muchos casos de explotación.

En el caso de los niños la desocupación implica un deterioro de la calidad de su alimentación que opera en detrimento del desarrollo de sus capacidades y potencialidades futuras y en el presente inmediato amenaza su rendimiento escolar y su desarrollo y crecimiento armónico.

Atendiendo a esta realidad la Fundación Social vienen implementando desde hace algunos años actividades vinculadas a la alimentación a través de talleres de cocina destinados a niños/as en situación de pobreza, como modo de apoyar su alimentación y de incorporar en ellos conocimientos y hábitos saludables en la manipulación de los alimentos, dado que su realidad cotidiana en muchos casos los convierte en los responsables de elaborar la comida para sus hermanos menores. Por lo tanto su capacitación en conceptos y prácticas básicas de cocina y de manipulación y conservación de los alimentos se convirtió en una estrategia útil para apoyar su buena alimentación y la de sus hermanos.

 
FUNDACIÓN SOCIAL PARA EL BIENESTAR DE LA GENTE © 2010 | Hernandarias 694, La Boca, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax: +54 11 4301 3612 | +54 (11) 4303 6167
Legales | Mapa del Sitio